Miguel Cabrera. (Charlie Neibergall/AP)

LAKELAND, Florida - Miguel Cabrera, viniendo de una Triple-Corona de bateo y un premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana, ha sido el centro de atención dondequiera que se haya encontrado en los últimos meses.

Eso seguirá ahora que el venezolano llegó a los entrenamientos de los Tigres. El relevista dominicano de Detroit, Octavio Dotel, bromeó que ahora que ha sido JMV y conquistó la Triple Corona, Cabrera habla inglés.

El venezolano se explotó de la risa.

Pero reina la seriedad en torno al oriundo de Maracay. Llegó a las instalaciones de los Tigres a las 6:30 a.m. para empezar a correr y levantar pesas. Las lluvias mantuvieron a los jugadores adentro el viernes, pero Cabrera fildeó rodados dentro de las jaulas de bateo.

Al hacer esto, Cabrera se llevaba del consejo de un amigo en Venezuela.

"Alguien me dijo, 'Hey Miggy, eso ya está en el pasado. Tienes que trabajar duro para mejorar el año que viene", relató Cabrera. "Lo que hiciste en el 2012 ya pasó. No tienes que pensar en eso. Tienes que pensar en seguir adelante.'"

Los entrenamientos de Cabrera temprano por la mañana fueron algo diario en la primavera del 2012, cuando el venezolano hacía la transición a la tercera base. Mientras muchos jugadores apenas iban camino al estadio, Cabrera ya estaba en el terreno de juego del Joker Marchant Stadium, fildeando rodados con el coach de infield del equipo, el dominicano Rafael Belliard.

Ahora, un año después, Cabrera ya se siente cómodo en la tercera. Pero no piensa aflojar en su rutina.

"Vamos a hacer mucho de lo mismo", dijo la superestrella. "Tenemos que hacer el mismo programa del año pasado, especialmente este año porque voy a estar en el Clásico (Mundia de Béisbol). Tenemos que hacer el trabajo temprano. Necesito hablar con Raffy (Belliard) y preparar todo."

Cabrera realizará las mismas prácticas con la meta de mejorar, la misma que tuvo durante sus entrenamientos durante el invierno. Acercándose a su cumpleaños 30 en abril, quería fortalecer las piernas y mejorar su agilidad moviéndose a los lados.

El antesalista quiere que su primer paso sea mejor, para poder llegarle más rápido a los roletazos lentos. Sus reflejos y reacciones fueron buenos la temporada pasada, algo que se vio en su habilidad de atrapar las líneas. Ahora quiere aprovechar eso más.

En cuanto al bateo, repetir la Triple-Corona-una hazaña que depende de las estadísticas de otros compañeros-no es lo más realista. Por más tentador que sea, hay un motivo por el que nadie lo había hecho desde 1967.

Un tercer título de bateo al hilo, algo que ningún jugador de la Liga Americana hace desde que Wade Boggs logró la hazaña hace 25 años, parece ser una met

a más obtenible. Pero todo es relativo. Lo que quiere Cabrera a esta altura de su carrera es lo mismo de siempre: consistencia.

"Siempre creo que uno puede ser consistente", dijo. "No sé si uno va a mejorar, pero mi meta siempre es ser consistente."

Su manager Jim Leyland aceptaría eso mismo con mucho gusto.

"Esos muchachos, en realidad, saben que son buenos", dijo el capataz. "Van a tener éxito. Pero a veces la gente pone un estándar tan alto que es imposible alcanzarlo, entonces es un poco injusto…probablemente no gane la Triple Corona este año, pero va a tener una gran temporada. Te diré eso ahora mismo."