SAN DIEGO - Que Carlos Quentin recuerde, nunca había corrido hacia el montículo en un juego de Grandes Ligas, a pesar de que había sido golpeado por un lanzamiento en 115 ocasiones en su carrera antes del partido entre los Padres y los Dodgers el jueves.

"Nunca he reaccionado así", dijo el toletero.

Pero el número 116 lo afectó de manera diferente. Quentin recibió el impacto de un bolazo en el brazo izquierdo en el sexto inning enfrentándose al derecho Zack Greinke, lanzador con el que tiene historial.

Eso desató dos incidentes que resultaron en ramificaciones mucho más allá de sentimientos heridos, ya que Greinke sufrió una fractura en la clavícula izquierda.

Cuatro jugadores fueron expulsados del juego-Quentin, Greinke, Matt Kemp y Jerry Hairston Jr. Los Dodgers terminaron ganando el partido por 3-2.

"Es desafortunado", dijo Quentin. "Pero pudo haberse evitado."

Con los Dodgers arriba 2-1 en la sexta entrada, Greinke se enfrentaba a Quentin con cuenta llena cuando le tiró una recta que le dio al bateador en el brazo izquierdo. Quentin tomó algunos pasos hacia la lomita y luego aceleró el paso-según él-porque Greinke aparentemente le dijo algo.

Esto marcó la tercera vez que Quentin ha recibido un bolazo de parte de Greinke, pero la primera desde el 2009.

Quentin y Greinke chocaron fuerte, pero el segundo-quien, con 195 libras de manera oficial-pesando 45 menos que Quentin-absorbió el mayor impacto.

"Esa fue la gota que colmó el vaso", dijo Quentin. "Hay que ver sus gestos en el video. Está bien claro."

Después del partido, el manager de los Dodgers, Don Mattingly, no sólo estaba molesto por la lesión de Greinke, sino también el motivo del indicente.

"Estamos en un juego que está 2-1 y un pitcheo en 3-2 contra un bateador que veo que ha puesto récords de bolazos recibidos, alguien que básicamente se tira hacia el medio del plato", dijo Mattingly. "¿Estamos tratando de golpearlo en 3-2 en u partido que está 2-1? Es una estupidez. Él (Quentin) no debería jugar en un juego hasta que Greinke pueda lanzar.

"Si él juega antes de que Greinke lance, algo está mal."

Se esperaban una suspensión y/o multa para Quentin, mientras que Greinke estará fuera de acción por un tiempo indefinido.

Quentin también fue golpeado por un lanzamiento en el juego del martes vs. los Dodgers y por eso no jugó el miércoles. Volvió al lineup titular de San Diego el jueves.

"Greinke y yo tenemos un historial. Remonta algunos años. Se ha documentado", expresó Quentin. "Hay una razón por la que reaccioné como lo hice."

Antes del jueves, Quentin había sido golpeado por Greinke en dos ocasiones, siendo ambas en la Liga Americana cuando el primero estaba con los Medias Blancas y el segundo lanzaba por los Reales. El primer bolazo fue en julio del 2008 y el segundo fue el abril del 2009.

En el partido del 2009, Quentin también vio un pitcheo bien pegado que, según los informes, llegó cerca de impactarle en la cabeza. Más adelante en dicho encuentro, Greinke le dio con un pitcheo en la espalda.

"Nunca lo he golpeado a propósito", dijo Greinke. "Nunca pensé darle a propósito. Él siempre parece pensar que estoy golpeándolo a propósito, pero ése no es el caso.

"De hecho, creí que era una estrategia para que la gente no le tirara adentro", continuó el derecho. "Siento que él trata de intimidar a la gente para que le tiren más afuera. Pero no conozco a nadie que lo haya golpeado a propósito."

Quentin tiene un largo historial de recibir bolazos. Con los Medias Blancas en el 2011, encabezó la Liga Americana con 23 pelotazos recibidos. La temporada pasada, fue líder de la Nacional con 17.

A Quentin se le preguntó si espera repercusiones luego del incidente del jueves, ya que los Padres se enfrentarán 16 veces más a los Dodgers en esta campaña. El lunes ambos equipos empezarán una serie de tres juegos en el Dodger Stadium.

"Vamos a ver qué pasa. Obviamente ellos no están contentos al perder a uno de sus abridores", dijo Quentin. "Es desafortunado para su organización. Como dije, esto no empezó simple y llanamente con dos equipos en un terreno. Hay un historial aquí."

Quentin y Kemp tuvieron que ser separados en el área del PETCO Park que lleva al garaje de los Padres; se requirió de la intervención del lanzador de San Diego, Clayton Richard, y personal de seguridad del estadio.

"Es parte del juego; esto ocurre desde hace 100 años", dijo el diestro de los Padres, Jason Marquis, quien abrió el partido del jueves por San Diego. "Es desafortunado que los muchachos se lesionen. Voy a proteger a mis compañeros de la manera que sea. Pero uno no quiere ver a los muchachos lesionarse en esa situación. Uno no desea eso para nadie."