Shelby Miller (der) y Mike Matheny

Para ser justos, los Cardenales nunca pensaron que contarían con tantos jóvenes en su rotación para las últimas semanas de la temporada.

Desafortunadamente, Chris Carpenter se ausentó desde los entrenamientos primaverales. Y luego, el mexicano Jaime García se lesionó después de nueve aperturas. Vale señalar también que Jake Westbrook pasó a la lista de incapacitados el mes pasado debido a una molestia en la espalda.

Repentinamente, el mejor sistema de ligas menores se vio obligado a producir. Y por la mayor parte, los jóvenes han dado la cara. No debemos olvidarnos de esto ahora que los Cardenales, Rojos y Piratas están en una de las más reñidas luchas divisionales en la Gran Carpa.

En 54 de sus 139 encuentros, San Luis ha tenido abridores menores de los 25 años de edad. Dos de aquellos muchachos -- Shelby Miller y Joe Kelly -- han tenido un buen desempeño, mientras que el novato Michael Wacha tiró seis entradas en blanco contra los Rojos en su quinta apertura de Grandes Ligas esta semana.

Si existe una victoria moral para San Luis, sería esta. Desafortunadamente para ellos, fue la única clase de victoria que consiguieron en aquel encuentro. Cincinnati se llevó el partido, 1-0, y los primeros tres equipos en la División Central de la Liga Nacional están separados por 3 y medio juegos, lo que tiene a todos los aficionados a la expectativa.

Los Cardenales, quienes tenían una ventaja de cuatro juegos en la cima de la división a finales de junio, ahora están a dos juegos de los Piratas, líderes en la Central de la Liga Nacional. Los Rojos, quienes estaban a 6 y medio encuentros de la punta el 5 de agosto, se han acercado.

Por ahora, San Luis sería el que deberá estar más preocupado. Si la lucha por el banderín se decide por los grupos de abridores, deben estarlo.

En abril y mayo, los Cardenales tenían la mejor rotación (2.58 de efectividad) en la Liga Nacional. En agosto, tienen la peor (4.71 de efectividad).

Pero no es por la culpa de los jóvenes lanzadores.

El problema es que cada pitcheo es magnificado en la recta final, y con Adam Wainwright y Lance Lynn lanzando sin mucho éxito, existe la presión para que otros den la cara y frenar el desliz.

Incluso después de las lesiones de Carpenter, García y Westbrook, los Cardenales de todas maneras tenían un legítimo as en Wainwright. Aún lo puede ser. De hecho, ha prometido hacerlo. Pero en sus dos últimos turnos, ha permitido 15 carreras merecidas.

Lynn ha pasado por problemas durante más tiempo. Antes del descanso por el Juego de Estrellas, Lynn llevaba marca de 11-3 con 3.67 de efectividad. Desde entonces, tiene foja de 2-6 con un promedio de carreras limpias de 5.46. El derecho también tuvo problemas en la segunda mitad del año pasado, pero tuvo mejores resultados que los de esta campaña.

Así que mientras cada equipo ha estado obligado a llenar vacíos, los Cardenales serán guiados por algunos de sus jóvenes serpentineros. Y mientras la rotación de San Luis ha sufrido varios golpes y mientras Cincinnati y Pittsburgh lucen más fuertes, los Cardenales se ven lo suficientemente sólidos para participar en la postemporada por tercera campaña consecutiva. Si Wainwright recupera su nivel, los Cardenales lucirán un poco mejor. El as podría fijar el ritmo para todo el grupo de abridores. Al final, San Luis podría llegar a los playoffs en buena forma.