Justin Verlander. (Paul Sancya/AP)

OAKLAND - Para Justin Verlander, el 2013 fue un choque con la dura realidad de la vida como pitcher de Grandes Ligas. Después de varios años de puro dominio, el derecho de los Tigres tiró como un lanzador "bueno" en vez de sobresaliente.

Este año Verlander vio bajar de manera considerable sus números en ganados y perdidos, efectividad, ponches, WHIP (bases por bolas más hits por entrada lanzada) y ponches por base por bolas, entre otros departamentos.

Eso, combinado con la enorme temporada que tuvo su compañero Max Scherzer-ganador de 21 juegos en la campaña regular-hizo que el manager de los Tigres, Jim Leyland, eligiera a Scherzer como abridor de Detroit para el Juego 1 de su Serie Divisional de la Liga Americana el viernes en Oakland vs. los Atléticos.

Verlander entiende la decisión de su dirigente y está listo para subirse al montículo en el Juego 2 el sábado.

"Creo que cualquier pitcher quiere ser el señalado para el Juego 1, pero somos un equipo", dijo Verlander al respecto. "Y si no se tratara de mí, este tema no tendría importancia. Max es el mejor lanzador de la Liga Americana y el único motivo por el que se debate esto es lo que he hecho el último par de años.

"Como dije, Max es sin dudas el mejor pitcher de la Americana y definitivamente se ganó esto".

Verlander, luego de ganar el Cy Young y el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana en el 2011 y seguir dominando en el 2012, tuvo una temporada "humana" este año.

Terminó con marca de 13-12, efectividad de 3.46 y 217 ponches en 34 aperturas y 218.1 entradas. Para la gran mayoría de los pitchers de Grandes Ligas, son números más que aceptables. Pero para el estándar que había puesto Verlander, llama la atención.

"Los últimos dos años (antes del 2013) fueron bastante fáciles para mí. Desde los entrenamientos me dije, 'OK, mis pitcheos están bien'.

"Pero este año no fue así. Arreglaba algo y eso causaba otra falla, entonces tenía que arreglar eso. Era cuestión de llegar hasta donde quería estar. Fue una lucha todo el año, no voy a mentir".

A pesar de los problemas durante la temporada, Verlander se vio mucho mejor en sus últimas dos aperturas de septiembre, una en Minnesota y la otra en Miami. En un total de 12.0 entradas, no permitió carrera alguna, concediendo un total de nueve hits y ponchando a 12 bateadores.

"Trabajé mucho para arreglar las cosas hasta hace par de semanas y sentí que en el último par de salidas me encontré donde quería estar", afirmó Verlander, de 30 años de edad. "Es curioso que me haya tomado todo el año para hacerlo, pero espero haberlo descifrado y estar llegando a mi mejor momento justo a tiempo".

De su parte, Leyland vio la misma mejoría desde la cueva.

"No ha permitido carreras en sus últimas salidas, así que espero muy buen esfuerzo de él (el sábado)", comentó el piloto. "Ha sido mucho mejor de lo que refleja el récord".

El año pasado en la Serie Divisional entre estos mismos equipos, Verlander dominó por completo a los Atléticos. Ganó dos partidos-incluyendo el decisivo Juego 5 aquí-al permitir una sola vuelta en dos aperturas y 16.0 entradas, con 22 ponches.

En la temporada regular del 2013, tuvo 1-1 con 3.27 de efectividad en dos aperturas contra Oakland. Pero a esta altura, importa muy poco el pasado, sino cómo vienen ambos equipos en este momento.

"Obviamente estos Atléticos son un equipo extremadamente talentoso", dijo Verlander. "Ellos fueron a Detroit la última vez que jugamos contra ellos y estaban bien encendidos (Oakland se llevó tres de cuatro juegos en el Comerica Park a fines de agosto). Pero las series durante la campaña no necesariamente indican lo que vaya a pasar en la postemporada".