BOSTON -- Esto no era lo que los Cardenales querían.

No. Para nada. Esto no fue lo que los visitantes habían planeado cuando pisaron el campo para el Juego 1 de la Serie Mundial contra los Medias Rojas.

Los Cardenales tienen una reputación de ser muy correctos en los fundamentos del béisbol. Se caracteriza por ser el equipo que aprovecha los errores del contrario, y no al revés.

Pero aquí nos encontramos, los Medias Rojas vencieron a los Cardenales por pizarra de 8-1, con la ayuda de tres errores por parte de San Luis, una defensiva floja junto con la mala suerte, y ahora se encuentran en desventaja luego de un encuentro.

En la historia de la Serie Mundial, el vencedor del primer encuentro se ha alzado con el trofeo en 62 por ciento de las ocasiones. Además, la derrota del miércoles marcó la primera vez en las últimas cuatro series de postemporada para los Cardenales en la cual cayeron en el primer encuentro.

Pero las series no se ganan después de solamente un juego. Los Cardenales lo saben, y tienen la intención de aprender de sus errores y seguir adelante. El Juego 2 está pautado para este jueves, y nadie en el clubhouse de San Luis está cayendo en pánico.

Y eso es otro punto a considerar cuando hablamos de cómo los Cardenales hacen su trabajo. Este equipo no se pone nervioso ni reacciona alarmado. Sí, perdieron el primer encuentro; pero la serie aún comienza.

Sólo pregúntenle al manager de los Cardenales Mike Matheny.

"Nos sonó el despertador. Esta no es la clase de equipo que hemos sido durante toda la temporada", dijo Matheny. "Y están frustrados. Estoy seguro que hasta apenados en cierta medida. Tuvimos una oportunidad de mostrar la clase de béisbol que hemos jugado durante toda la temporada y que no se parece en nada a lo que vimos esta noche".

Esto fue lo que ocurrió: Pete Kozma cometió dos errores, Shane Robinson titubeó en el center, un simple elevado cayó entre el abridor Adam Wainwright y el receptor Yadier Molina. Estas fallas defensivas redundaron en cinco carreras y probaron ser un obstáculo demasiado fuerte para ser superado. Igualmente, Matt Adams cometió un error en el séptimo tramo que extendió el inning, redundando en una oportunidad para el slugger de los Medias Rojas David Ortiz, quien disparó un cuadrangular productor de dos carreras.

"Es solamente el comienzo, vale. Es sólo el inicio", dijo Ortiz. "Debemos regresar con hambre de victoria mañana y jugar de la forma como lo hicimos esta noche".

Wainwright ha visto mejores noches. El diestro cargó con cinco carreras (tres de ellas limpias), producto de seis hits en cinco episodios, y no pudo encontrar la zona de strike en varias ocasiones. Los bateadores de los Medias Rojas supieron trabajar los conteos contra el veterano lanzador y lograron sacarlo del encuentro en sus primeros tramos.

"Wainwright es el tipo de pitcher que todos conocemos por tener buen material", dijo Ortiz. "Igualmente sabemos que él consigue que los contrarios persigan lanzamientos fuera de la zona de strike. Nuestro equipo tiene como virtud el ser paciente. Sabemos cómo evitar perseguir pitcheos malos, y le hacemos swing a los strikes. Y eso cayó en su contra esta noche".

La mayor pérdida para los Cardenales se produjo mediante una espectacular jugada. En el segundo inning, Carlos Beltrán le robó a David Ortiz un grand slam con una asombrosa atrapada contra el muro del left field. Pero Beltrán tuvo un fuerte impacto contra la barda y fue removido del encuentro con una contusión en una costilla. Las radiografías y una resonancia magnética fueron negativas, y se encuentra en condición "día a día".

En otras palabras, pueden esperar que Beltrán sea puesto en el lineup del jueves. Todos esperan que este sea el caso.

"Carlos es un buen pelotero y amigo, y detesté escuchar que está lesionado", dijo Ortiz. "Esa fue una buena jugada. Uno no desea ver a nadie quedar herido en este juego, especialmente cuando se trata de alguien como él".

Los Cardenales tuvieron problemas en todas las facetas del juego y el abridor de los Medias Rojas Jon Lester igualmente cumplió con su parte, limitando a los Cardenales a cinco hits en 7 2/3 innings. Pero al final, los Cardenales se infligieron dolor a sí mismos. Algunos, como Beltrán, sufren más dolor que otros.

"Uno tiene juegos así periódicamente. Pero si uno comienza a aceptar dicha situación, uno no va a ninguna parte", dijo Matheny. "Todos están en estos momentos reagrupándose y entendiendo lo que se requiere hacer para volver a salir adelante, lo cual no es más ni menos de lo que han hecho durante toda la temporada".

El cátcher de los Cardenales Yadier Molina espera que su equipo se recupere prontamente. Lo cierto es que no hay otra opción.

"Lo sabemos", dijo Molina. "Tenemos compañeros que han estado en situaciones similares. Estamos conscientes que es sólo un partido, pero a la vez, debemos voltear la situación rápidamente. No podemos permitirnos otro juego como el de esta noche".