Oriundos de Manatí, Puerto Rico, Carlos Beltrán y Edgar Pérez son amigos desde la niñez. (Dilip Vishwanat/Getty Images)

SAN LUIS - Para Carlos Beltrán, el momento no pasó desapercibido.

Ocurrió pocos minutos antes del inicio de la parte baja del segundo inning en el Juego 1 de la Serie Mundial. El outfielder fijó su vista en el mar de gente de pie en la sección 35 del center field mientras trotaba para tomar su puesto en el jardín derecho.

Entre innings, Henry Mahegan, la voz del Fenway Park, reconocía a los scouts del equipo, aparte de los entrenadores de ligas menores y personal de desarrollo de peloteros entre innings. Beltrán sabía que su amigo de la niñez Edgar Pérez estaba entre los aplaudidos por los 38,000 fanáticos asistentes.

Y ocurrió.

"Carlos estaba mirando hacia nosotros. Voy hacia un lado en el cual me pueda ver. Me saludó al ondear su mano y asentir con su rostro", dijo Pérez, quien ha sido scout por 16 años. "Fue un momento especial. Aquí estamos, dos niños del pequeño Manatí, Puerto Rico, y ahora estamos juntos en la Serie Mundial. Nunca lo olvidaré".

Beltrán y Pérez crecieron a menos de kilómetro y medio de distancia entre ambos, en la pequeña municipalidad de la costa norte boricua. Por prácticamente una década, fueron compañeros de equipo en las escuadras de Pequeñas Ligas del Barrio Boquillas. Sus posiciones cambiaron con el pasar de los años. Beltrán fue una vez campocorto y Pérez era el receptor del equipo. Ambos tomaron distintos caminos para llegar a la Serie Mundial. El béisbol, ambos concuerdan, es el que manda en Puerto Rico, pero hay más de una vía con destino a las Ligas Mayores.

"Eramos dos jovencitos con el sueño de llegar a las Grandes Ligas, y lo logramos", dijo Beltrán. "(Pérez) lo consiguió como scout, yo lo hice como pelotero. Espero que los niños nos vean y se den cuenta que uno puede convertirse en jugador, scout, empleado de la gerencia y utilizar otras rutas profesionales en este deporte. El béisbol puede cambiar tu vida".

Cerca de 45,000 personas viven en Manatí y los nexos de la ciudad con el Béisbol de Grandes Ligas son estrechos. Entre los más famosos jugadores provenientes de la ciudad se cuentan los ex grandeligas Tony Valentín y su hermano Javier Valentín. Raymond Fuentes, de los Padres de San Diego, quien fuera originalmente firmado por Pérez para la organización de los Medias Rojas, se encuentra entre los prospectos oriundos de Manatí de más reciente data. Numerosos peloteros de Ligas Menores también provienen del área.

Al igual que Beltran y Pérez, todos tuvieron su inicio en la Pequeña Liga local. Carlos no era de gran contextura cuando tenía entre siete y doce años, y a pesar de ser uno de los más pequeños, contaba con buenas condiciones atléticas, de acuerdo a lo rememorado por Pérez, mientras presenciaba el encuentro en Fenway Park. "Honestamente, no era el mejor jugador a su edad pero luego se desarrolló entre los 16 y 17 años, despegando hasta convertirse en un gran pelotero. Mírenlo ahora".

Beltrán fue firmado por los Reales de Kansas City en la segunda ronda del Draft de 1995, encontrándose a pocos años de ponerle fin a una distinguida carrera que en algún momento podría darle un puesto en el Salón de la Fama en Cooperstown. Pérez, quien se graduó en el bachillerato un año antes de Beltrán, jugó por dos años en el West Valley College en el norte de California, antes de incorporarse a la organización de Cleveland como scout.

Pasó ocho años con los Indios y luego se unió a los Medias Rojas, principalmente como scout en Puerto Rico a partir de 2007.

"Ambos representamos nuestra cultura, nuestro pueblo del cual provenimos; y estamos muy orgullosos de ello", dijo Beltrán. "Puedes hacer tus sueños realidad en este deporte. Eso es algo lo cual quiero que los niños conozcan. Eso es algo que les digo siempre en mi academia." La Academia de Béisbol Carlos Beltrán fue oficialmente inaugurada el 24 de agosto de 2011, pero había sido el sueño del jardinero por muchos años. Ubicada en una superficie de 320 acres cerca de la autopista 22 de Puerto Rico (y cerca de la Avenida Heriberto González Vélez en la municipalidad de Florida), su objetivo es proveer un lugar en el cual los jóvenes peloteros que cursan entre décimo y duodécimo grado desarrollen sus destrezas en el béisbol y logren la excelencia académica. La primera promoción de egresados de la academia se graduó el verano pasado y dos de ellos (incluyendo a Joseph Monge, quien fue firmado por Pérez para los Medias Rojas) fueron seleccionados en el Draft 2013.

En total, diecinueve peloteros con lazos que los unen a Puerto Rico, incluyendo seis peloteros de la Academia de Béisbol de Puerto Rico fueron seleccionados en el pasado Draft. En 2012, Carlos Correa de los Astros de Houston hizo historia al ser el primer pelotero boricua seleccionado en la primera escogencia general.

Los rosters del Día Inaugural tenían un total de 13 puertorriqueños este año.

"Hay muchos buenos jugadores puertorriqueños que tuvieron grandes temporadas en las Ligas Menores y tienen buenas proyecciones para el futuro", dijo Pérez, quien sirve como voluntario en la academia. "Creo que veremos muchas cosas buenas en los próximos tres o cuatro años, veremos mejores números y creo que la Academia Beltrán y su staff tendrán que ver mucho con ello, porque (Carlos) está haciendo un gran esfuerzo para desarrollar prospectos. Uno ve a Carlos en el terreno en estos días jugando, pero cuando termine la temporada, estará trabajando a diario tratando de conseguir que los chicos mejoren su nivel y mostrándoles que pueden tener una carrera en el béisbol".

Los fanáticos del béisbol en la Isla del Encanto no tienen que ver más allá de la Serie Mundial para ver las oportunidades que el béisbol puede ofrecer. Además de Beltrán y Pérez, el receptor Yadier Molina y el coach de tercera base José Oquendo, ambos de los Cardenales, son oriundos de Puerto Rico. El coach de pitcheo de los Medias Rojas Juan Nieves y el asistente al coach de bateo Víctor Rodríguez igualmente provienen de la isla. Victor Rodríguez Jr. es scout internacional de la organización de Boston en la República Dominicana.

"Realmente, es bueno para Puerto Rico sin importar el equipo que gane", dijo Molina. "Es importante que los televidentes en sus hogares puedan apreciar a todos los jugadores y coaches aquí presentes y saber que es posible llegar aquí. Tenemos jugadores realmente talentosos y mucha gente de Puerto Rico ligada al béisbol. Solamente requerimos un poco de ayuda para conseguirlos".

No cabe duda que aún falta mucho trabajo por hacer en la isla. Mientras tanto, hay otros juegos de la Serie Mundial por celebrar.

"No creería que Carlos y yo estaríamos en esta posición aquí, si me lo hubiesen dicho hace 20 años", dijo Pérez. "Hemos trabajado sumamente duro para este momento y los Cardenales también lo han hecho. Todos queremos ganar. Sólo espero que seamos nosotros, los Medias Rojas. Lo siento, Carlos".