Hernán Pérez. (Servicios de LasMayores.com)

EESBURG, Virginia - Cuando ya se veía claro que el venezolano Omar Infante saldría de los Tigres vía la agencia libre, el camino parecía estar despejado para que el compatriota de Infante, Hernán Pérez, se hiciera cargo de la segunda base de Detroit.

Sin embargo, el canje sorpresivo que envió a Prince Fielder a los Rangers y trajo a los felinos al intermedista veterano Ian Kinsler cambió por completo esos planes.

"Quiero ser jugador de todos los días, pero sé que llegó Kinsler a jugar en mi posición, la segunda base", le dijo Pérez a LasMayores.com durante el Programa de Novatos en las afueras de Washington, D.C. "No tengo dudas de que puedo ser utility, de que puedo jugar todas las posiciones".

Así tendrá que ser, al menos por el momento. Pérez tuvo su primera experiencia en las Grandes Ligas con los Tigres en el 2012 y el año pasado llegó a participar en 34 partidos por los felinos. En un total de 36 juegos en la Gran Carpa, el oriundo de Aragua batea .206 en un 66 turnos oficiales, con 14 anotadas.

En seis años de liga menor en el sistema de Detroit, Pérez ha registrado promedio de .256. En el 2013, terminó con.301 entre Doble-A Erie y Triple-A Toledo, con porcentaje de embasarse de .330, 31 dobles y 28 bases robadas. Clasificado como el prospecto número 9 de Detroit el año pasado, el veloz segunda base se proyecta como un bateador de líneas, con un poder ocasional.

De cara al 2014, en vez de tener la perspectiva de hacer pareja con el torpedero cubano José Iglesias en la combinación de la doble-matanza, el joven de casi 23 años tendrá que establecerse de otra manera-por lo menos en esta etapa de su carrera.

"Una de mis metas es llegar al spring training a trabajar duro para ganarme un puesto en el equipo", dijo.