Adam Wainwright y Michael Wacha.

SAN LUIS -- El abridor Adam Wainwright entiende por qué todos los seguidores de los Cardenales consideran que su compañero Michael Wacha es el futuro del equipo.

Pese a que Wainwright ostentó una foja de 19-9 y una efectividad de 2.94 en la campaña anterior, además de ubicarse segundo en la votación para el premio Cy Young, sabe por qué es Wacha quien genera las expectativas más optimistas.

Wacha, uno de los lanzadores más promisorios en las Grandes Ligas, sorprendió a todos con el desempeño que tuvo al final de la temporada. Logró un promedio de 2.78 carreras admitidas en 15 encuentros de la campaña regular, su primera en las mayores.

Además, el abridor cumplió cinco aperturas con los Cardenales en la postemporada, y muchos se emocionan al pensar lo que podría hacer en 2014.

Wainwright se incluye entre quienes están ansiosos por ver los resultados.

"Si Michael hace lo que hizo en la recta final y lo mantiene por toda una temporada, va a ser candidato para el Cy Young", consideró Wainwright el sábado, durante la reunión invernal que realiza el club cada año. "Pienso que Michael podría ser uno de los lanzadores más talentosos que he visto. Es un chico que casi lanzó un juego sin hit y luego estuvo a punto de conseguir otro. Me impresiona su forma de lanzar. Tengo que verlo durante toda una temporada".

Wacha se quedó a un out de un juego sin hit antes de permitir un sencillo dentro del cuadro a Ryan Zimmerman, de Washington, el 24 de septiembre. Su éxito al final de la temporada regular le ganó un lugar en la rotación de abridores de los Cardenales en los playoffs, por delante de otro novato, Shelby Miller, quien logró 15 triunfos.

El joven no decepcionó. En el cuarto juego de la serie de primera ronda contra Pittsburgh, permitió una carrera y un imparable en siete innings y un tercio, en los que obsequió un par de boletos y recetó nueve ponches. Lanzó sin hit hasta la octava entrada.

Luego, superó a Clayton Kershaw en un duelo de pitcheo que los Cardenales ganaron por 1-0 en el segundo juego de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional. Se impuso también a Kershaw en el sexto juego.

Finalizó la Serie de Campeonato con 13 ponches en 13 episodios y dos tercios, para ser nombrado el Jugador Más Valioso.

Abrió el segundo enfrentamiento de la Serie Mundial y ayudó a que los Cardenales se llevaran la victoria. Su marcha asombrosa se cortó en el sexto juego, cuando Boston anotó seis carreras limpias, pegó cinco hits y recibió cuatro bases por bolas. Wacha abandonó el juego después de sólo tres innings y dos tercios.

Terminó su primera postemporada con un récord de 4-1 y una efectividad de 2.64 en 30 entradas y dos tercios.