Roberto Alomar. (Gail Burton/AP)

NUEVA YORK - Roberto Alomar ya consiguió el más grande honor que puede recibir un pelotero de Grandes Ligas. El ex segunda base fue exaltado al Salón de la Fama de Cooperstown en el 2011 en su segundo año en la papeleta.

Ahora, el astro boricua tiene otro objetivo: impartirle su conocimiento de béisbol a la juventud de Puerto Rico con el fin de abrirle el camino en el deporte del bate y la bola.

Alomar dirá presente en las finales del evento "Pitch, Hit & Run," de Grandes Ligas en Hatillo, Puerto Rico el 1ro de marzo. El programa gratis que invita a los niños a poner a prueba sus habilidades de béisbol. Tres finalistas recibirán un viaje pago al Juego de Estrellas, que se disputará este año en el Target Field de Minnesota.

"Me siento bien contento con la labor que estamos haciendo con los niños", dijo en una llamada telefónica por conferencia Alomar, quien como asistente especial de los Azulejos también participa en eventos comunitarios del club de Toronto. "Yo creo que nosotros tenemos que ayudar a la juventud para que se mantengan en el camino correcto y enseñarles muchas cosas positivas. Para mí es un honor que me haya invitado Major League Baseball a ser parte de este programa".

La motivación para compartir con los jóvenes de la isla, según Alomar, viene de su propia crianza. Como hijos del ex intermedista Santos Alomar padre, quien jugó en Grandes Ligas de 1964 a 1978, Alomar y su hermano mayor, Santos hijo--ex receptor de la Gran Carpa y actualmente coach de banca de los Indios de Cleveland-- tuvieron la oportunidad de compartir y observar de cerca a muchos peloteros como niños y adolescentes.

"Creo que los niños deben tener la oportunidad de tener esa comunicación con nosotros personalmente y nosotros estar ahí con ellos y darles esa motivación", dijo Alomar, quien jugó por los Padres, Azulejos, Orioles, Indios, Mets, Medias Blancas y Diamondbacks. "Yo fui niño y tuve la oportunidad de estar alrededor de muchos peloteros de Grandes Ligas, gracias a mi padre. Eso me motivó y me dio enseñanza para lograr lo que yo pude lograr.

"El modelo mío a seguir siempre fue mi padre, pero después de mi padre, me encantaba ver jugar (al también boricua) José 'Cheo' Cruz. Vi tantos peloteros y tanta pelota cuando era joven gracias a mi padre. Estaba Joe Morgan que jugaba segunda base, estaba Ryne Sandberg, y muchos peloteros más".

En 17 años como ligamayorista, Alomar bateó para .300 con 210 jonrones y 1,134 remolcadas. Ganó 10 Guantes de Oro y fue seleccionado para 12 Juegos de Estrellas consecutivos.

Alomar considera que, a la larga, programas como "Pitch, Hit & Run" pueden ayudar a contrarrestar los efectos del draft amateur, al cual los jugadores de Puerto Rico han estado sujetos desde 1990. El draft obliga a los peloteros puertorriqueños a terminar la escuela secundaria antes de firmar contratos de Grandes Ligas.

El draft ha sido señalado como el principal motivo por el deterioro del deporte en la isla, ya que como consecuencia los equipos de Grandes Ligas se han concentrado en buscar y desarrollar talento en lugares como la República Dominicana y Venezuela.

"El draft es algo que nos ha perjudicado allá en Puerto Rico", dijo Alomar. "Pero yo creo que nosotros sí tenemos talento. Ahora mismo con las clínicas y los programas que estamos teniendo, los niños están enfocados en el béisbol nuevamente".

Como para muchos puertorriqueños, el hecho que el boricua Carlos Correa haya sido el primer jugador seleccionado en el draft amateur del 2012 es motivo de orgullo para Alomar y representa una esperanza de que Puerto Rico, que ha producido figuras como Carlos Beltrán y Yadier Molina, vuelva a ser una fuente de jugadores de Grandes Ligas.

"Creo que va a ser uno de los peloteros grandes que va a dar Puerto Rico", dijo Alomar acerca de Correa.

Alomar también señala que el éxito que tuvo la selección puertorriqueña en el Clásico Mundial de Béisbol del 2013 - los boricuas terminaron en el segundo lugar del torneo internacional -- también ha servido para revivir el entusiasmo por el béisbol en la isla. De hecho, Alomar quisiera participar en el torneo en un futuro como instructor.

"Me gustaría algún día representar a Puerto Rico como coach, ya que no lo pude hacer como pelotero", manifestó.