Clayton Kershaw. (AP)

LOS ANGELES -- La última vez que un serpentinero ganó el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, el Comité de Reglas bajó el montículo para que no volviera a suceder.

Fue en 1968, el Año del Lanzador. Bob Gibson de los Cardenales se llevó el premio después de registrar 1.12 de efectividad. En serio, 1.12.

Por eso para que el as de los Dodgers, Clayton Kershaw, sea el Jugador Más Valioso del Viejo Circuito este año, tendrá que nadar contra la corriente.

El Cy Young se comenzó a entregar en 1956, un premio que solamente un lanzador puede ganar. Sólo uno por año fue presentado hasta 1967, cuando se decidió entregarse uno por cada circuito. Siete lanzadores han ganado el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana desde que se comenzó a dar el Cy Young en ambas ligas, siendo el último Justin Verlander en el 2011.

El serpentinero que ha llegado más cerca de ser Jugador Más Valioso desde que lo fue Gibson fue Tom Seaver en 1969. Greg Maddux terminó tercero en las votaciones de 1995, detrás del ganador Barry Larkin y Dante Bichette.

Kershaw lleva marca de 15-3 con promedio de carreras limpias de 1.82. Abrirá el segundo juego de la serie entre los Dodgers y D-backs y después estaría programado para otras cinco presentaciones durante la temporada regular. Tomando en cuenta casi todas las categorías de la Sabermetría, el zurdo es el mejor lanzador en la Gran Carpa. ¿Pero será digno del premio al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional?

La candidatura de Kershaw para Jugador Más Valioso es más impresionante porque el zurdo pasó seis semanas en la lista de incapacitados después de abrir la campaña con una victoria en Australia. Por su ausencia y por conseguir tantas victorias desde que regresó, Kershaw tiene la oportunidad de unirse al dominicano Pedro Martínez en 1999 como los únicos serpentineros desde la Segunda Guerra Mundial con 20 triunfos en menos de 30 aperturas.

El argumento en contra es que si un bateador no puede ganar el Cy Young, un lanzador no debería ser nombrado Jugador Más Valioso. Y el piloto de los Dodgers, Don Mattingly -- quien fue Jugador Más Valioso de la Liga Americana en 1985 como inicialista de los Yankees -- pensaba lo mismo también.

"Cambié de opinión desde mis días como pelotero, porque ahora como manager puedes ver el valor de lo que un muchacho como Clayton puede traer", expresó Mattingly. "Creo que necesita ser una de aquellas campañas extraordinarias, y parece que Clayton está pasando por uno de esos años. Veo el valor de ese muchacho ahora, pero cuando jugaba veía el valor del pitcheo de una manera diferente".

Los que se oponen a que un serpentinero se lleve el premio dicen que un abridor contribuye solamente una vez cada cinco días. Por eso, es más difícil para un lanzador asumir el papel de líder de la misma manera que un jugador de posición.

Mattingly también descarta esa idea.

"Creo que Kershaw es un líder", señaló Mattingly. "Los Cardenales hablan acerca de lo que Adam Wainwright aporta en ese club y su liderazgo. Y pienso que es más difícil para un abridor porque juega cada cinco días, pero muchos respetan a Clayton y cómo se comporta".

Dos de los nueve lanzadores de la Liga Nacional que han ganado el Premio al Jugador Más Valioso son ex miembros de los Dodgers: Don Newcombe (1956) y Sandy Koufax (1963). Newcombe, ahora un asistente especial del jefe ejecutivo de los Dodgers, Mark Walter, insiste en que un lanzador puede ser Jugador Más Valioso "con tal de que produzca".

"Clayton lleva marca de 15-3. Eso es una producción enorme", dijo Newcombe. "No importa qué posición sea con tal de que produzca".

El hombre que autorizó un contrato de US$215 millones para Kershaw, Stan Kasten, estuvo al mando de los Bravos cuando Maddux terminó tercero en las votaciones del premio al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en 1995. Kasten piensa que no hay motivos para que Kershaw no sea tomado en cuenta para Jugador Más Valioso.

"Si hay un lanzador que debería llevarse el premio", dijo Kasten, "él es el indicado".